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Fortaleza divina

Consuelo

Listo para leer

A lo largo de los años, hemos atravesado montañas y valles. En los días grises, es fácil olvidar la luz, pero la presencia de Dios es como un sol que no deja de brillar detrás de las nubes.

Recuerda que cada respiración es un regalo y que nunca estamos solos en nuestra fragilidad.